Devocional de hoyVENCIENDO EL ESTRÉS, LA ANSIEDAD Y EL AFÁN (PARTE 1)
“pero las preocupaciones de esta vida, el engaño de las riquezas y muchos otros malos deseos entran hasta ahogar la palabra, de modo que esta no llega a dar fruto.”
— Marcos 4:19
Vivimos en un mundo cada vez más acelerado, más neurótico, si vale el término: “Lleno de estrés… Estresante”.
El ser humano moderno está lleno de estrés. Siempre digo esta frase: “Algunos no tienen ‘estrés’, sino más bien tienen ‘es-cuatro’, ‘es-cinco’, ‘es-seis’”. Su estilo de vida es acelerado, vertiginoso. Sus mentes y sus corazones están a punto de explotar por tantas cosas. Es más, en algunos casos, su ‘corazoncito explota’, o su ‘cerebrito explota’, o su ‘estomago explota’, por no saber lidiar con las responsabilidades, las tensiones y las presiones de la cotidianidad.
Por eso hay muchas enfermedades psicosomáticas. Y todo nos altera, nos molesta… Parece que la vida moderna nos hace cada vez más impulsivos.
Desde el punto de vista espiritual, el estrés viene del “espíritu del mundo”. Este infecta y trastorna todo nuestro sistema de vida. El “espíritu del mundo” genera afán, ansiedad y angustia a través de nuestra naturaleza viaja o caída.
El espíritu del estrés tiene poder para dañar nuestra relación con Dios, nuestra espiritualidad:
“pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa” Marcos 4:19 RV60.
“Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida…” Lucas 21:34 RV60.
La preocupación, la ansiedad, el afán, el estrés y la angustia te roban la fe y la paz. Ellos nos hacen perder calidad de vida espiritual. En realidad, los enemigos quieren llevarnos a una vida espiritual, por decir, de “tercera clase”.
Ansiedad en el griego es merimna. Esta palabra está compuesta de:
a. Merizo: Dividir.
b. Nous: Mente.
En este ayuno de 21 días el Señor quiere limpiarnos y sanarnos de una vida afectada por la ansiedad, el afán, el estrés y la angustia.
En oración hagamos las siguientes dinámicas espirituales para SER LIBRES de una vida de estrés.